Palabras del Hermano Mayor, Francisco Romero, pronunciadas en los actos del Centenario del Miserere de Luis R. de Arteaga

24 de Noviembre de 2012.

 

        

Rvdo. Sr. Párroco

Ilma. Sra. Diputada  Provincial

 Ilma. Sra. Tte. Alcalde

Agrupación de HH y CC

Sras y Srs.

 

Buenas noches a todos y reciban la más cordial bienvenida a los actos del Centenario del Miserere de Luis Ruiz de Arteaga, en nombre de la Junta de gobierno de la Centenaria Hermandad y Cofradía de Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de los Dolores.

Permítanme  en primer lugar dar la bienvenida a los ilustres conferenciantes, que me acompañan en la mesa, y  que a continuación van a llenar de contenido la primera jornada de esta conmemoración. Mi agradecimiento más sincero, pues, a D. Herminio González Barrionuevo, Canónigo Maestro de capilla de la SMPI Catedral de Sevilla, a D. Juan Aranda Doncel, Académico Numerario de la RAC y a D. Miguel Ventura Gracia, Académico y Cronista de la Villa de Espejo.

Contamos también con la participación esta noche de la Agrupación Musical Polifónica Cantabile de Córdoba, que nos brinda la sonora belleza de la música culta religiosa. Mi bienvenida a su director D. Rafael Was Dantas y a todos sus componentes.

La palabra, la música y Espejo, unidos otra vez a los pies de Jesús Nazareno...para conmemorar, con toda la intensidad que seamos capaces, el primer centenario de una imponente obra musical, el Miserere, que D. Luis Ruiz de Arteaga compusiera para esta centenaria Cofradía espejeña, y que está prendida en el sentimiento de este pueblo de la campiña cordobesa,  formando parte consustancial de sus celebraciones pasionistas.

 Cómo no recordar en este instante, con inmensa gratitud, la dedicación y el esfuerzo de todas aquellas personas de la Capilla musical de Jesús Nazareno, que  a lo largo de estos cien años, hicieron sonar de manera brillante entre estas naves parroquiales, la bellísima música de su repertorio,  haciendo más profundo el culto a Dios.

La Hermandad, junto a todos los participantes en este evento, han realizado un grandísimo esfuerzo para rendir un merecido homenaje, con en este centenario, no sólo al autor de una gran obra, sino también, a cuantos continuaron en esa labor y a los que hoy día siguen manteniendo vivo este patrimonio cultural de Espejo. 

 Tenemos la ocasión, en esta noche, de conocer y valorar, aún más si cabe,  la importancia del patrimonio de las Capillas musicales, para lo cual contamos con la colaboración y el trabajo de tres eminentes expertos, quienes nos situarán el tema haciendo un recorrido desde la Archidiócesis Metropolitana de Sevilla, continuando en la diócesis cordobesa y  que finalizaremos en el templo que nos acoge, la Parroquial de San Bartolomé.

Mañana domingo, será el día del Miserere y de su autor, Luis Ruiz de Arteaga, de la mano de Rafael Mª Yépez Pino, joven musicólogo y veredera alma mater de este proyecto,  nos adentraremos en la vida y obra de este compositor, particularmente desconocido para la mayoría de nosotros.

Y el brillante colofón llegará con la interpretación del Miserere, en una adaptación de Rafael Mª, que supone un arduo y meticuloso trabajo de musicología,  por el que esta Hermandad le estará siempre agradecida.

Creo no exagerar, si digo que nos disponemos a vivir un acontecimiento de máxima relevancia cultural para Espejo, pues recuperamos una gran obra que  hace décadas que no se interpretaba de forma completa con coros y orquesta.

Como imaginaran, un evento de esta envergadura ha requerido de la suma de muchas voluntades, por lo que ruego encarecidamente perdonen los errores y molestias que hayamos podido cometer en la preparación del mismo.

 Permítanme para finalizar que agradezca la colaboración y compromiso de tantas personas y colectivos:

-          A la Diputación de Córdoba, por su aportación económica. Especialmente a Dª Pilar Gracia y a D. Pablo Ruiz.

-          Al Rvdo. Sr. Párroco, por abrir siempre esta santa casa a la cultura.

-          A los conferenciantes, D. Herminio, D. Juan y D. Miguel por compartir su saber de forma generosa.

-          A la Agrup. Coral Polf. Cantabile y a los miembros de la Orquesta Joven de Córdoba, por regalarnos tanta belleza.

-          A la Hermandad de la Misericordia de Córdoba, por permitirnos ofrecer a la capital esta  gran obra

-          A D. Antonio Juan Puertas

-          Al Rvdo. D. Tomás Pajuelo Romero

-          A todo el personal de la imprenta digital Apuntes, y de la Imprenta Provincial.

-          A la Junta de gobierno, y a los cofrades anónimos que prestan su dedicación y colaboración económica en este proyecto.

-          Y de manera muy especial, nuestra gratitud a cada uno de los componentes de la Capilla Musical de Ntro. Padre Jesús Nazareno, y a Rafael Mª Yépez Pino, por vuestro generoso esfuerzo y ejemplar compromiso.

   1 de Diciembre de 2012.

          

Ilmo. Sr. Rector de la Basílica Pontificia de San Pedro

Ilmas. Autoridades

Agrup. Cofradías

Mi queridísima Hermandad Sacramental de la Misericordia y Santos Mártires de Córdoba

Señoras y Señores

Es un grandísimo honor para la Centenaria Hdad. De Ntro. Padre Jesús Nazareno y Ntra. Sra. de los Dolores presentar a la ciudad de Córdoba en este sacro recinto, una obra centenaria como es el Miserere de Luis Ruiz de Arteaga.

Lo que van a escuchar enseguida es fruto del trabajo, dedicación y compromiso de un gran número de personas, profesionales de la música muchos de ellos, como son los miembros de la Orquesta Joven de Córdoba y de la Agrupación coral Polifónica Cantabile; y grandes aficionados, muchos otros, amantes de este noble arte, como son los componentes de la Capilla Musical de Ntro. Padre Jesús Nazareno de Espejo.

Todos ellos han estado coordinados y dirigidos brillantemente por D. Rafael Yépez Pino, autor de este gran proyecto y joven músico espejeño, al que debemos el concienzudo estudio musicológico y la adaptación de esta espléndida obra musical, así como el trabajo de investigación sobre la figura de Luis Ruiz de Arteaga.

Rafael María Yépez Pino

Es profesor Superior de Música en las Especialidades de Clarinete y Musicología. Además de maestro en la especialidad de Educación Musical.

En la actualidad se encuentra realizando estudios sobre el maestro de capilla de la Catedral de Córdoba, Bartolomé García Guerrero (s. XVII) con el Catedrático de Musicología del Conservatorio Superior de Música “Manuel Castillo” de Sevilla, D. Herminio González Barrionuevo.

En el libro de actas de la Hermandad del Nazareno reza así:

“En la villa de Espejo a 19 de abril de 1912, reunidos los hermanos que forman la Junta directiva de esta Cofradía en el domicilio del Hermano mayor Don José María Pineda y López, este le participó la donación hecha por Don Luís R. de Arteaga consistente en un Miserere compuesto de once números armonizado para órgano y para cantarlo a tres voces con coro general y de niños, y después de examinada la citada obra por los que suscriben se propuso por el hermano mayor gratificar a dicho Sr. y puesto a discusión la cantidad que se le había de dar, se acordó entregarle cuarenta pesetas y darle las gracias en nombre de todos los hermanos de la Cofradía. […]”

Cien años después, durante el pasado fin de semana, la Cofradía ha organizado un programa de actos para conmemorar el centenario de la donación del Miserere de Arteaga a la Hermandad.

Han pasado ochenta y tres años desde que se interpretara por vez primera y por fín el pasado domingo 25 de noviembre, en la parroquial de San Bartolomé, volvió a brillar esta joya musical patrimonio de la Hermandad de Jesús Nazareno de Espejo.

Han sido muy contadas ocasiones en las que se ha interpretado íntegra la partitura, debido a la dificultad de la misma y a la falta de recursos, tanto humanos como económicos, necesarios para una adecuada puesta en escena. Esta noche con inmensa ilusión y respeto se la ofrecemos a la Ciudad de Córdoba, de la mano de la Hdad. de la Misericordia, con la que tenemos lazos más que fraternales.

El boca a boca nos ha transmitido que, Luís Ruíz Arteaga, era un músico que viajaba con una compañía de revista o zarzuela, vino al pueblo a curarse de una enfermedad e hizo una gran amistad con el hermano mayor de la hermandad de Ntro. Padre Jesús, y por esto le obsequió la música del salmo para el Triduo Pascual, pero no conservamos ninguna prueba de que así ocurriera.

Hasta la fecha no se ha descubierto en qué año nació, pero sí sabemos que fue en la villa toledana de San Martín de Montalbán. A los 7 años ingresó con el número uno en los “seises” de la Catedral de Toledo. Según prensa de la época, fue una figura popularísima. […] Muchas de sus obras se han incorporado a la polifonía española. […] en varias ocasiones ha dirigido la Orquesta Sinfónica de Madrid.

Su fallecimiento el sábado 4 de febrero de 1967 en Segovia es anunciado en la prensa local y nacional. No debió de tardar en hacer carrera musical fuera del ámbito eclesiástico, pues su futuro estaría en el universo de la música para el teatro. En la prensa de la época aparecen plantillas completas de compañías líricas donde D. Luís ocupa el cargo de maestro director y concertador.

Según el sistema de numeración católico, el Miserere mei, Deus es el salmo 50 y se canta en el oficio de laudes de Jueves, Viernes y Sábado Santo.

La importancia de este salmo va creciendo a lo largo de los siglos , constituyendo el momento cumbre de la celebración de las Tinieblas. Se cometen exageraciones con el Miserere, alargando la duración mucho más de lo que lo haría la entonación gregoriana. Pronto se haría todavía más compleja, con intervención de solos, coros y orquesta.

No es de extrañar que nuestro Arteaga conociera los misereres del maestro Hilarión Eslava que, aún hoy día sigue interpretándose cada Cuaresma en la Catedral hispalense, además de los que compusiera el lorquino maestro de capilla de la catedral cordobesa Juan Antonio Gómez Navarro, particularmente el compuesto en re menor, rescatado por D. Luís Bedmar en 2002 e interpretado en varias ocasiones en la Seo de Córdoba desde entonces. Sin duda que la obra que nos ocupa esta tarde recibe influencias de los dos anteriores.

Apreciaremos en el Miserere de Luís Ruíz partes donde se observa un estilo eclesiástico más severo, partes que nos hacen imaginar al autor como niño cantorcico de la Catedral Primada de Toledo, y partes, donde nos muestra la frescura o el desenfado del género lírico, al que se dedicaba en su etapa de madurez.

Sin más dilación damos paso al Concierto...

Nuestro más sincero agradecimiento a D. Antonio Jurado, Rector de la Basílica, a la Hdad. de la Misericordia por permitirnos participar en la clausura de su brillante 75 Aniversario, en especial a Manuel Ramírez por sus desvelos para el buen desarrollo de este acto. A la Diputación cordobesa por ayudarnos a la recuperación de esta obra de nuestro patrimonio cultural y a cuantas personas han colaborado en la organización de este proyecto.

Gracias a todos por su asistencia y espero que sea de su agrado.

 

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