CULTOS CUARESMALES 2014

14, 15 Y 16 DE MARZO

ACTA DE REUNIÓN DE LA JUNTA DE GOBIERNO

      Tal y como se informó en esta web, los días 14,15 y 16 de marzo, tuvieron lugar los Cultos Cuaresmales a nuestros Sagrados Titulares que fueron oficiados por el Rvdo. P. D. Marcelino Priego Borrallo.

            El día 16, sábado, al término de la Eucaristía, se hizo un reconocimiento por parte de la Junta de Gobierno de la Hermandad a dos cameras de la misma. Se nombró Camareras de Honor a Doña Teresa Luque López y Doña Josefa Luque López, dos hermanas que se han encargado y se encargan, como bien decían los miembros de la Junta de Gobierno que intervinieron en el acto, de que Nuestro Padre Jesús Nazareno y Nuestra Señora de los Dolores, reluzcan como lo hacen.

            El Hermano Mayor D. Luciano Chamizo Porras cedió la palabra al Secretario de la Hermandad D. Juan Francisco Rubí Reyes, que leyó el acta de la reunión de Junta de Gobierno en la que tuvo lugar este acuerdo:

“En reunión celebrada por Junta de Gobierno el día1 de febrero de 2014, a las 20.00h en primera y única convocatoria, en la ermita de la virgen de la Cabeza. Estando presente todos los miembros que componen la Junta de Gobierno, entre otras decisiones. A propuesta del vocal de cultos se aprueba por unanimidad de la Junta y en reconocimiento a los años de dedicación, esfuerzo y trabajo  el nombramiento como CAMARERAS DE HONOR DE LA COFRADIA. A D.TERESA LUQUE LOPEZ Y DOÑA JOSEFA LUQUE LOPEZ.

                Así mismo se acuerda que el acto del nombramiento tendrá lugar en la celebración de los cultos cuaresmales de la hermandad .”

                 Para que conste en acta, firman hermano mayor y secretario. De la hermandad.

                 En espejo a 1 de febrero de 2014

GALERÍA DE FOTOS (I)

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NOMBRAMIENTO DE CAMARERAS DE HONOR

            El Hermano Mayor continúa con el acto:

 “Es un inmenso orgullo que en nuestro primer año como Junta de Gobierno de la Hermandad nos encontremos ante Nuestro Padre Jesús Nazareno y María Santísima de los Dolores, para reconocer la labor que durante toda su vida han realizado estas dos Hermanas por nuestra Hermandad.

            Comenzaron desde muy jóvenes, en unos tiempos difíciles, y gracias a su entrega y dedicación para la conservación de los enseres, hacen que nuestros Titulares luzcan como podemos ver en días como hoy.

            Quisiera empezar por Tere, por ser la mayor, por ser la mujer de mi maestro, que tanto me enseñó y que cada Viernes Santo me guía desde el Cielo. Hoy en día, gracias a Dios, y a estos padres, cuento con el respaldo y el gran apoyo de sus hijas dentro de la Junta de Gobierno, al igual que sus nietos que siempre están ahí cuando se les necesita. Por eso creo que quién mejor que tus hijas, que desde pequeñas te han ayudado en esta bendita labor que has realizado por la Hermandad, para hacerte entrega de este reconocimiento que tan gustosamente hemos querido tener contigo”.

             Antes de entregarle el recuerdo, es su hija, Mª Dolores Vega Luque actual Vice Hermana Mayor de la Hermandad, la que dedica estas palabras a su madre y a su tía:

 “Si me permitís un pequeño instante, quisiera en nombre de mi familia y en el mío propio, dar las gracias a esta nueva Junta de Gobierno por dicha distinción hacia mi madre y mi tía. Gracias Luciano por acordarte de nosotras, mi hermana y yo. Nada más lejos de mi imaginación estaba la llamada de teléfono de esa tarde calurosa cuando me propusiste ayudarte a formar parte de esta Junta. ¿Qué te podía decir? Por la persona que más ha luchado por esta Hermandad en tiempos difíciles y de auge, no te podía decir que no, ella me empujó, y yo apoyada por mi marido y mis hijos te dije que sí.

            El está viéndome y estoy segura que estará súper orgulloso de ver a mi madre aquí, homenajeada por lo que el más quería, su “Hermandad del Nazareno”.

            Mamá, tita, creo que os lo tenéis bien merecido, ya recordaba yo vuestra labor en mi pregón de Semana Santa del año 2.004. Como subíamos esa ropa impecable, planchada y radiante por esa calle Moriel.

            Sí, vosotras os merecéis este reconocimiento que hoy se os hace y que la Junta de Gobierno por unanimidad aprobó el 1 de Febrero. Sí, vosotras sois y seguiréis siendo muy importantes dentro de esta Hermandad, si no ya, por vuestro trabajo físico, sí por vuestros consejos y anécdotas que son bastantes instructivas.

            Si a tí mamá te veo incapaz ya de ayudar físicamente, te veo mejor que nunca para aconsejarnos, contarnos cosas antiguas de la Hermandad e incluso ahora en muchos detalles que me recuerdas para que no se me pasen.

            Tú, tita, aún tus manos preparan la ropa de nuestro Señor y nuestra Señora; al igual que coses todo aquello que ponen en tus manos para que en días de cultos de esta Hermandad todo reluzca más.

            A las dos, no tendré palabras para expresar lo mucho que habéis sido, sois y seréis para la Hermandad.

            Sólo me queda deciros que sigáis con nosotros siempre, que seáis nuestro bastón de apoyo para que nuestros Titulares y nuestra institución siga resplandeciendo y perduren de generación en generación.

            Muchas Gracias”.

             Terminada esta intervención el Hermano Mayor continúa con el segundo reconocimiento:

             “Continuamos con Pepi, que al igual que su hermana, desde muy joven está trabajando por esta Hermandad haciendo una gran labor en la conservación de vestiduras de nuestros titulares hasta el día de hoy, siguiendo con la misma ilusión y dedicación que cuando empezó. Quisiera hacerlo extensivo a su marido, hijos y  nietas por estar ahí siempre que se les ha necesitado. Y me gustaría que le hiciera la entrega de esta mención nuestro Vocal de Cultos, que durante tantos años ha ido aprendiendo de su mano, y que aún hoy en día siguen trabajando juntos por la Hermandad”.

             El Vocal de Cultos de la Hermandad, D. Francisco Romero Bravo dedica también unas palabras a las homenajeadas:

             “Gracias a nuestro hermano mayor por confiar en mí para dedicar unas palabras a estas dos grandes mujeres a las que tanto quiero y respeto.

            No es fácil resumir o escoger la ingente cantidad de ideas y vivencias que a mí y a muchos de ustedes nos asaltan en el momento de reseñar la vida cofrade de Tere y Pepi Luque López. Como me suele suceder los primeros recuerdos que puedo contar están unidos al olor a picón y  ahucema de casa de Tere, quien perfumaba las camisas y enaguas de las imágenes con la ayuda inestimable de Angelina o Dolores, y que eran primorosamente colocadas sobre una gran canasta que alguna de tus hijas, Lola o Pilar, llevaban a la iglesia.

            Imborrable también ese olor de la casa de Pepi, inundada de cinerarias y pestiños, cuando recogí aquella primera capa, de las de carrugito, que Pepi me prestó para mi primera salida de nazareno…., Quien podría pensar entonces todo lo que hemos compartido hasta hoy…y todo lo que hemos aprendido…

            Desde vuestros hogares nos enseñábais a sentir en cofrade. Dos casas siempre abiertas, complementarias en el servicio a la Hermandad.  Tere disponía la ropa del Nazareno y Simón, Pepi la de la Virgen, si una preparaba las viandas y dulces del Miércoles Santo, la otra lo hacía con las del Jueves. En una casa se guardaban ropas, enseres, libros y velitas; en la otra se limpiaba la candelería. Si Tere atendía un día la mesa petitoria, Pepi hacía lo propio al día siguiente. Y así un sin fin de detalles y labores compartidas a lo largo de los años. En definitiva, verdaderas casas de hermandad cuando no estaba de moda ese título…, dispuestas para lo que hiciera falta, lo mismo se guardan ropas y enseres, que se montan cruces de mayo o casetas de feria.

            Entrar en casa de Tere es rezar a Jesús Nazareno en mil y un tamaños y lugares; en pocas casas de Espejo hay una foto de Simón, pues ella tiene una a la que le profesa un singular afecto.

            En casa de Pepi, subir a la “habitación de la Semana Santa”, como la llaman sus nietas, es deleitarse en un ambiente cofrade de solera, rodeados de túnicas, capirotes, cordones o las cajas y percheros del ajuar de la Virgen.

             Hablar de Tere, cómo no, es hablar de Luis, un binomio indisoluble, como el de Jesús y el Cirineo, es verlos llegar a la parroquia, uno detrás del otro, sin falta, a la misa de los domingos por la mañana, con el tiempo justillo, y siempre con el achaque de tus piernas….no le faltaba razón al gran Rafalito López en apodarte “la tardona”, verdad Tere?

            Sé que hoy te ha costado subir y no precisamente por las piernas, hoy se agolpan los recuerdos y una vida entera de momentos y emociones, a los que no debes renunciar aún, pues ésta es tu segunda casa, y aquí está lo que más habéis querido Luis y tú.

Hablar de Luis y Tere, es nombrar la experiencia de los años y del compromiso cofrade más rotundo.

            Y, hablar de Pepi, con permiso de Carlos y su apoyo constante, es hacerlo del saber estar, del consejo y el ánimo en las dificultades, es hablar de la fe y la oración que sostienen los pilares de su familia, o del anhelo de oir unas oraciones cantadas a la Virgen en la intimidad de su capilla o enhebradas a las agujas que cosen manteles, sayas o enaguas. Pero sobre todo es recordar a una joven nazarena, con su túnica, capirote y capa, con su cirio encendido, 25 años ya…., cada día y cada noche, iluminando de esperanza el camino de vuestras vidas.

            En definitiva, si algo resume la trayectoria cofrade de estas dos hermanas, es el ser testimonios vivos de fe y devoción a Jesús Nazareno y  a la Bendita Virgen de los  Dolores, el enseñarnos desde la discreción y el compromiso más auténtico a quererlos y venerarlos, a servir a la Hermandad con el convencimiento de que todo se puede aceptar y perdonar si es por el bien de la cofradía.

            Actitudes y valores con los que han escrito páginas de la intrahistoria de nuestra corporación, y es seguro, que la profundidad de su devoción, y su perfecta integración en la vida de la Cofradía, son el secreto que permite a Tere y Pepi ser las cofrades en activo con más antigüedad en Espejo y con más años de servicio prestado a su crecimiento y mejora

            Recibieron la semilla de la fe criadas por sus tías y por su madre, a las que la fe y sólo la fe las sostuvieron cuando la sinrazón y la intolerancia de los hombres las hicieron caminar por la vía del luto y el dolor. Y el dolor se hizo compañero de viaje en el caminar de sus vidas con las ausencias inesperadas e incomprensibles de un padre, un hermano, una hija, y de algunos grandes amigos. Pero siempre, como Jesús en sus Caídas, levantándose, y a seguir caminando con la fuerza y la luz de la fe. 

            Sano y justo orgullo podréis tener de muchas cosas en vuestra vida, pero nada como el haber transmitido con creces la semilla recibida a vuestros hijos y nietos, pues sabéis que son de los que se aprietan con certeza y esperanza a la divina imagen del Jesús cuando la fe, es lo único que les quede para poder seguir.

            Intensas experiencias  de vida, pues, que han marcado vuestro compromiso cofrade, que asumisteis al recoger el testigo en el cuidado de las capillas y los enseres de las imágenes, hace más de 50 años, de las manos expertas de anteriores camareras como fueron Señá Pepa, Gregoria y Justina Luque, o Emilia Rivero. Continuando así la cadena cofrade de experiencias y sentimientos.

            Sabéis de la Semana Santa de antes, de la limpieza de la antigua Capilla de Jesús para los misereres de los viernes de cuaresma, de aquellos Quinarios y Septenarios en los que había que traer la silla de casa; de Domingos de palmas y estrenos, de Oficios y de aquellas procesiones de Viernes santo con Sermón del paso y pregón del Ángel. Semanas Santas diferentes a las de hoy, en los años 60 con cambios e innovaciones, y con las dificultades y el declive cofrade de los años 70. Y luego,  el resurgir de los 80 y 90….

            Tantos y tantos momentos, buenos y malos, compartidos siempre con ilusión y entrega con familiares y amigos,…¡ ay los amigos!,  más bien diríamos hermanos, compañeros de fatigas, y de alegrías. Rafalito y Maruja, Laureano, Paco el maestro la fábrica, Mª Lola, Antonio, y muchos más, que han saboreado con vosotras la pasión por la Semana santa. Con la añoranza justa de las costumbres  ya pasadas, pero valorando y adaptándose a los cambios que los nuevos tiempos traen consigo.

            Tere y Pepi, es para mí un honor y un orgullo, como hijo cofrade vuestro, expresaros todo el cariño, el respeto y la admiración de vuestra Hermandad, del Hermano Mayor y de toda su Junta de Gobierno.

            Nuestra gratitud inmensa por la labor desarrollada en pro de la Hermandad y la Semana Santa de Espejo, y lo más importante, por saber transmitir una fe auténtica, verdadera, probada con el dolor más intenso,  compartida y legada con sencillez y humildad a vuestras familias y a todos los que han tenido y tenemos la suerte de caminar junto a vosotras.

Rogamos a Nuestro Padre Jesús Nazareno y a la Bendita Virgen de los Dolores, que os colmen con la paz que vuestros años merecen y que siempre sepamos valorar vuestro legado.

            De todo corazón, Gracias”

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RECONOCIMIENTO A LA COFRADÍA DEL STMO. CRISTO DEL AMOR Y NTRA. SRA. DE LA AMARGURA

Durante estos días tres días de Cultos, en el Altar del Sagrario ha estado presidiendo junto con el estandarte de nuestra Hermandad, el estandarte de la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y María Santísima de la Amargura. Dos estandartes de dos Hermandades Hermanas que han estado unidos estos días con motivo y como homenaje al cincuentenario de ésta última.

El domingo terminada la Eucaristía, se vivió también un momento emocionante. Nuestra Hermandad reconocía a la Hermandad del Santísimo Cristo del Amor y María Santísima de la Amargura, su labor en este medio siglo de su fundación. Nuestro Hermano Mayor, D. Luciano Chamizo Porras elogió a esta Hermandad y el proyecto conseguido en estos cincuenta años. Para ello, como reconocimiento a la misma, se le hizo entrega de un pergamino enmarcado con nuestros Titulares, a su Hermano Mayor D. José María Gracia Porras. Éste, con palabras entre cortadas y notablemente emocionado, por el sentimiento Nazareno que profesa, agradeció enormemente el gesto habido hacia ésta Hermandad. Como comentaba, “para la Hermandad y para mí personalmente, el ver el estandarte de la Hermandad del Cristo presidiendo unos Cultos del Nazareno y junto a Él en el Sagrario, eso ya es un homenaje”.

Los dos Hermanos Mayores se sumieron en un gran abrazo, fruto de la unión y del amor que existe entre estas dos Hermandades, entre ellos, y entre cada uno de ellos hacia los Titulares de ambas Hermandades.

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