CUARESMA Y

SEMANA SANTA 2008

                    Sería complicado tratar de resumir todo lo vivido y sentido en este temprano tiempo cofrade de 2008, como siempre, se puede decir que hubo de todo, pero sin duda lo peor fue la ausencia en las calles de la Cofradía del Señor Cautivo y la Virgen de la Paz y Esperanza, pero como le decíamos al Hermano Mayor y a algunas de las costaleras, en un intento vano de consolarlos, el trabajo estaba hecho, todo estaba preparado y a pesar de la lluvia la Cofradía estuvo presente un Miércoles Santo más.

             En este extraordinario año, vivimos una Cuaresma intensa desde la primera semana, con los brillantes Cultos a Jesús Nazareno, seguirían las horas de trabajo y hermandad en el nuevo Cuartelillo, la bendición del impresionante Resucitado, el estreno del paso de la Paz, los ensayos de costaleros de la Borriquita y la Paz, el intenso Pregón de José Mª Gracia, los cuidados Cultos  y procesiones de las demás cofradías, en definitiva, un tiempo de profundas vivencias cofrades que quedarán para el recuerdo de todos.

             El 21 de marzo de 2008, será el Viernes Santo del aniversario y volvimos a revivir momentos cofrades impresionantes con los que seguir sumando en el haber nazareno de cada uno de nosotros. Con el alba más tempranera, este año más oscura por el horario de invierno,  los sonidos de las campanitas muñidoras llamaban a los hermanos un Viernes Santo más,  primera y nunca perdida tradición, que abre este día santo de Espejo. Desde esas horas y hasta casi las dos de la tarde serían una sucesión de imágenes, tradiciones y sentimientos casi iguales a los de las generaciones de espejeños que nos precedieron en esta bendita devoción. A esas primeras familias de espejeños que fundaron la Cofradía hace casi cuatro siglos, dedicaba el hermano mayor la Estación de Penitencia de este año.  Minutos después, sonaba entre un impresionante silencio la Sentencia con claridad y sentimiento en la voz de Cecilia Reyes, se nos hacía presente así la Semana Santa de siempre, como sucedería más tarde con cada nota y acorde del Miserere y del Stabat Mater, o con los sones de cada Caída.

A las 8:10 Jesús Nazareno llenaba la plaza de la Iglesia y a partir de ahí momentos y sentimientos para el recuerdo: La restauración de San Juan y de la Verónica, nos devolvía estampas de los años cuarenta, cuando se procesionaron por primera vez. La luz dorada de este Viernes nos regalaba la imagen resplandeciente de la Cruz del Nazareno en los primeros pasos del día, y también la luminosidad del rostro dulcísimo de la Virgen de los Dolores. Volvíamos a la emoción de esas breves paradas del Señor a los enfermos que se acercan a su Carrera, al esfuerzo costalero en las subidas de la calle Frasquito Castro o de la Calle Nueva y al pellizco de las saetas. Nos trajo el día una tradición recuperada en parte, el canto de la Confortación del Ángel, en la recia voz de Manuel Ramírez con ecos de la de su padre, Pepe Ramírez, que nos recordaba el acto del Sermón del Paso de hace más de 50 años.

Muchas personas de fuera hubo en todo el recorrido, especialmente en la insuperable 3ª Caída, momento único para dar gracias al Señor por tantas cosas, antes de verlo regresar a su casa.

Y hubo ocasión para llorar con el Stabat Mater en la puerta de Antonio Córdoba. También notamos la emoción del día con las ausencias en unos balcones de la Carrera,  tras la lluvia de pétalos a la Virgen dolorosa, envueltos en los sones de la marcha Campanilleros, o con los acordes de Lágrimas y Desamparo en las claras del día., o con la dedicatoria de Paloma de Capuchinos a la Virgen de la Paz y a sus costaleras en la calle Nueva, prendida de saetas auténticas. Y finalmente gozar con una de las recogidas más multitudinarias de los últimos años, ¿anticipando ya, la salida extraordinaria del 13 de septiembre?… 

Junto a todos estos instantes y muchos más, la Junta de Gobierno hará bien en contemplar y analizar, el debe,  pues habrá que mejorar muchas cosas: los parones innecesarios que machacan a los nazarenos, el nº de intervenciones de la Capilla (lo bueno si breve…), la pérdida de nazarenos común a todas las cofradías, el “exceso” y “excesos” de costaleros, el acompañamiento musical del Nazareno, el orden procesional en algunos puntos, la aglomeración humana y la seguridad en el interior de la Parroquia, etc… Pero en esta labor de mejorar estamos todos implicados y nuestra participación en el Cabildo de Hermanos es el lugar y momento para ello. Con todo lo bueno y extraordinario que hemos vivido este año, y lo que queda…, seguro que tomaremos entre todos ánimos para lograr avances sin perder la esencia y la tradición.

             La Junta de Gobierno quiere agradecer a cuantas personas, devotos, nazarenos y costaleros han hecho posible esta Cuaresma y esta Semana Santa, al Excmo. Ayuntamiento, a la Agrupación de Cofradías, al Coro y Capilla José Mª Aguilar, a la Hermandad de Romanos y a la Asociación Músical Maestros Jurado y Carretero, que nos consta que algo han disfrutado, su esfuerzo y colaboración con esta Hermandad.

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